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PIENSA EN GRANDE

Piensa en grande

#DesdeLaTrinchera

Por: Fernando Terán

            Hoy quiero hablarte mi queridx lectorx, de objetivos, sí; así es, es momento de ponernos a pensar sobre lo que hemos hecho en éste año y lo que resta, estamos ya en el décimo mes, en el último trimestre del año, el momento perfecto para echar un vistazo a aquello que prometimos hacer desde el pasado 1° de Enero. Es común que nos subamos al “tren del mame” en la fiesta de fin de año con propósitos que la mayoría no cumplimos.

¿Ya compraste el coche que querías?¿La casa de tus sueños?¿Viajaste?¿Terminaste la carrera?¿Le pediste al fin a tu chicx casarse contigo?¿Qué objetivos te faltan por cumplir antes de que termine 2018? La cuestión es clara, digo, no por nada los dijimos entusiasmados al comer todas esas uvas para recibir éste año. Plantearse objetivos o propósitos personales (e incluso profesionales si tú quieres) nos ayuda a retarnos de manera muy personal hasta que lo conseguimos. De nada sirve plantear un objetivo si al final de cuentas no lo vas a cumplir; eso es sin duda sinónimo de mediocridad, retarnos es muestra de que fuimos hechos para eso, ¡Fuimos educados para eso!, espera…¿Y si no es así?, en cada uno de nosotros está darle la vuelta y empezar a forjar nuestros propios retos para que año con año no se repitan los mismos propósitos sin cumplir.

¿No te ha pasado que de pronto todo en tu vida se va “acomodando”? No sé si soy el único loco que lo ha de pensar, pero; sucede. Tal como rompecabezas, aquello que llamabas problemas hoy se empiezan a tornar de un mejor color, a lo que voy es que ¡Dejan de ser problemas!, se convierten (una vez que te despejas) en oportunidades y objetivos que quizá eran inalcanzables, pero de pronto ¡Ahí tienes todo para lograrlos!. Es cuestión de no dejarlos pasar, a veces no es que se cumpla el objetivo como tal, a veces es sólo el comienzo, o algo que nos acercará a cumplir dicha meta. Al crear metas por cumplir debes darte cuenta que:

  1. Deben ser claros y precisos: Recuerda que un objetivo debe ser medible y retador, vamos no sólo es decir “Voy a bajar de peso” o “Voy a hacer ejercicio”, “Obtendré un mejor empleo”.
  2. Fija la meta: De acuerdo, ya tenemos el proyecto o los objetivos sobre los que deseamos trabajar, ahora solo resta plantear la meta, es decir; la fecha o el plazo en el que espera se vean resultados.
  3. Dedica tiempo a tu objetivo: Es cierto que muchas de las veces no cumplimos con nuestros propios retos por “falta de tiempo” y es en realidad la procrastinación la que hace su aparición en el terreno de juego, ello no tiene por qué interferir; ser procastinado sólo va a entorpecer el camino hacia la meta, dicen las mamás y las abuelas: “No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy”. Dale de pronto su espacio a tu propósito o tu objetivo personal; trabájalo y de poco en poco verás más cerca su cumplimiento.
  4. Aléjate del “No se puede”/”No vas a poder”: Si te es posible, deja de lado esos comentarios del “no se puede”, porque luego te lo terminarás creyendo, aunque por otro lado creo que también es un buen pretexto para que te des vuelo y te agarres de eso para tomar impulso hasta lograr tu objetivo…”¿No que no podía?”.
  5. Reconoce tus capacidades y alcances: Es verdad que no podemos poner objetivos que de entrada sabemos que tenemos fuertes limitantes o que no somos del todo capaces para lograrlos; sin embargo ese no es un obstáculo para no trabajar por ello (He aquí un claro ejemplo; tu servidor) hasta alcanzarlo y echar mano de todo lo que esté en nuestro alcance y conseguirlo.
  6. Créelo: De nada sirve ponerse objetivos y trabajar por ellos si no te la crees, es como “nadar en vano”. Lo anterior me hace recordar lo que alguna vez me dijo nuestro director de Gstyle cuando alguno de ustedes me externaba por redes sociales lo bien que le había hecho leer uno de mis artículos, hasta el grado de llorar: “Créetela” …¿Cómo?, ¡CLARO! Porque si no te la crees, si no trabajas y no nadas contra corriente hasta conseguirlo…tu esfuerzo será en balde y el objetivo se verá perdido o quizá postergado una vez más.

 “Un objetivo sin un plan, es solamente un deseo”

Antoine de Saint-Exupéry

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