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Machos con corona de Flores

MACHOS CON CORONA DE FLORES.

Por Rolando Salas

 

Desde años remotos el machismo ha sido un problema social de los mexicanos, según la Real Academia Española lo define como la “actitud de prepotencia de los hombres respecto a las mujeres”, pero dentro de la vida homosexual también se práctica este tipo de violencia del cual hablaremos en este texto con una serie de ejemplos vivenciales.

Dentro de las parejas homosexuales existe una persona que es la dominante de la relación, misma que en ocasiones se define con los roles sexuales que ambos individuos ejercen, dentro de la normalidad no es nada malo, por ser el balance que las parejas necesitan para llevar una convivencia sana, pero cuando ese dominio sobrepasa los límites de una sana relación los problemas pueden venir constantemente.

Siempre he sido de la idea que el machismo es consecuencia de las madres, si desde el seno familiar la figura materna erradicara estas ideas que el esposo implementa, el ejemplo y resultado sería totalmente opuesto. Hace algunos años me enfrasque en una relación en donde fui víctima de un machismo exagerado, en donde pude analizar las conductas de diferentes personas y darme cuenta de la gran importancia de la figura de la madre para seguir con estas acciones de intolerancia y vejaciones hacia el sexo débil.

Espera este martes a las 11:11 el artículo de #MachosConCoronadeFlores por Rolando Salas en www.gstylerevista.com #XpresArte #UnaRelacionToxica

Posted by GStyle Revista on Monday, September 24, 2018

Hace algunos días leía un reportaje de internet, donde un chico mencionaba que para él había sido más complicado decir a su familia que su pareja lo golpeaba a decirles que era gay, que tanto era el daño que ejercía dentro de su persona que a su vez lo permitía ante el qué dirán de la sociedad que lo rodeaban. En mi caso no llegué a los golpes y creo que no lo hubiera permitido, pero si fui presa de acciones en donde fui discriminado hasta por mi profesión que para mi entonces pareja era demasiado inferior a sus logros o nivel de estudio.

Mi vida dio un giro hace años y dentro del proceso de aceptación de mi familia decidí poner distancia e irme a vivir con mi pareja, cambie totalmente de residencia, dejando atrás todo y yéndome a un nuevo estado y con miras de vivir una vida totalmente diferente, creo que no fue una decisión muy buena ya que en lugar de mejorar la relación familiar la hice más complicada al enfrentarnos ahora a una distancia que a su vez dolía y era innecesaria.

Dentro de esta relación jamás negare los grandes momentos ya que fueron muchos y muy valiosos, pero poco a poco fueron apareciendo grandes rasgos de una violencia que de manera sutil se iba impregnado de nosotros. ¿A cuántos de ustedes sus parejas les han pedido que eliminen de sus redes sociales a infinidad de amigos que para ellos no son dignos de ser parte de nuestra vida? y para no pelar lo concedemos, lamentablemente así pasó, sin miramientos dejé amistades de años para llevar la fiesta en paz, acción que no debió de suceder, nuestras parejas suman, no restan.

Pasaron los años y los logros profesionales fueron llegando, y ahí fue donde comenzaron los problemas más grandes, el principal problema era que ante sus ojos yo era inferior y su profesión tenia mayor valor que la mía, a veces lo peor no es que lo digan, sino que uno mismo así lo crea y que sea tan reiterativo que optes por aceptarlo, y si, lamentablemente sentirme menos; fue ahí donde me di cuenta de muchas cosas, pero ante toda su familia esa persona era grande porque así se lo hacían creer y gozaba al dañar y yo aceptaba sin poner un alto ante las acciones, solo callaba.

Los lugares públicos fueron escaseando para nosotros ya que su profesión le limitaba expresarse ante la gente y de ser una pareja pasamos a ser simples conocidos ante una sociedad en la cual no se podían hacer muestras de cariño en ningún medio o red social para evitar el que dirán, es extraño, pero muchos de nosotros salimos del closet con la única intención de que todo mejore y no estar ocultando las grandes personas que somos, y aquí fue al contrario, mi propia pareja limitaba mis acciones y volvimos a ocultarnos para no dar de que hablar.

Siempre fui la persona que fallaría y que si terminaba la relación sería la principal culpable, que si había hecho un sacrificio para poder estar a su lado y dejar toda mi vida del pasado, había sido decisión propia y nadie me lo había pedido, tenía razón, pero creo que a veces las decisiones que tomamos en la vida son por el simple hecho de sentir que tienes a tu lado a una persona en la que confías plenamente.

Afortunadamente no siempre estamos dispuestos a seguir soportando o creyendo que merecemos esa vida, sin darnos cuenta a veces aceptamos cosas que no deberían de permitir, amor tal vez, pero creo que el machismo que se logra a veces es por culpa de nosotros mismos que a su vez alentamos las acciones sin hacer ninguna replica ante las malas decisiones que se toman dentro de una relación que se va convirtiendo en algo toxico, tanto física como emocionalmente.

Es importante valorar nuestras vidas y analizar nuestro entorno como poco a poco lo fui haciendo, y me di cuenta que muchas personas aprenden a ver con normalidad la violencia, y más cuando crecen con ella y es su alimento; una familia que desde sus inicios se sometió a los golpes y creció bajo la idea de que todo se les podía dar por el simple hecho de ser hombres, en donde ellos tienen derecho de ser infieles, golpear a sus mujeres y engañarlas y no pasa nada porque es “normal” y siempre sale a relucir la frase “son hombres y cometen errores”, pero que si los dañados son ellos son casi canonizados y elevados a los altares por sufrir tanto ante malas mujeres que se encuentran en su camino, ahí nace y crece el machismo y fue tan condescendiente que a pesar de tener un hijo homosexual se siguió el patrón.

Machos con coronas de flores que ante su fragilidad y bajo su condición siguen los caminos que aprendieron desde su infancia, pero momentos en los que nos debemos de poner a analizar que tanto nos valoramos como personas, y que si nos llega a pasar siempre es mejor salir a tiempo que tener que aprender bajo grandes retos que uno mismo acepta sin necesidad de pasarlos. Sé que de todo se aprende pero debemos observar a nuestro alrededor y ver que tenemos a millones de persona que darían la vida por vernos sonreír.

Si tú que estás leyendo esto pasas por una situación similar, es momento de que coloques las cosas en una balanza con la finalidad de evitar que estas acciones se sigan viendo con normalidad, así que evitemos y eliminemos de nuestras vidas a los machos coronados de flores, a los hombres que a pesar de que creemos que nos entienden, pueden ser nuestros verdugos.

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