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No es una enfermedad

No es una enfermedad

#DesdeLaTrinchera

Por: Fernando Terán

 

Fue en 1990 cuando finalmente la OMS eliminó a la homosexualidad de su “catálogo” de enfermedades mentales, motivo por el que cada 17 de Mayo se conmemora un paso más de la comunidad. Conmemoración en la que además se hace un llamado a poner un alto a la #homofobia, la #transfobia y recientemente a la #bifobia y #lesbofobia.

A pesar de que la resolución de la Organización Mundial de la Salud indica que la orientación sexual hacia tu mismo sexo no es una enfermedad, hay lugares en el mundo en el que a homosexuales, trans y bisexuales se les segrega y discrimina como si fuesen “bichos raros”. Ahí está el ejemplo claro y que aún sigue latente; los campos de concentración en Chechenia y lo peor del caso es que no se está haciendo nada, ya hay muchas personas muertas solo por ser homosexuales y hay cientos de personas que se han visto en la necesidad de huir del país para refugiarse y no ser asesinados.

El 17 de Mayo es una fecha de conmemorar y alzar la voz por la comunidad y por aquellos a los que su voz ha sido callada. Si la orientación sexual fuera una enfermedad, en las empresas habría un montón de ausencias e incapacidades porque “amanecimos arcoíris” otra vez.

Si bien es una fecha en la que se recuerda un hecho histórico, también es un día para celebrar los avances que como comunidad hemos logrado. Es poco, pero son pasos fuertes y estoy seguro que no nos vamos a detener. En nuestro estado existe un ejemplo clarísimo de que la constancia y perseverancia son base fundamental para el cambio. Hace poco más de un año llamó la atención de medios locales y es un orgullo que sea también parte de Gstyle, ustedes ya la vieron en la portada de la edición del 6to aniversario de ésta tu revista, efectivamente se trata de Eva Cabrera.

GSTYLE 20

Una mujer que marcó sin duda un antes y un después en materia de activismo transgénero y es que tras un año y dos meses (aproximadamente) ella obtuvo al fin su acta de nacimiento en el que finalmente se le reconoce como mujer, con su nombre actual y toda la cosa ¡Te admiro bella!…¡Ejem! Me dejé llevar, afortunadamente fue ejemplo para muchas más que como ella están buscando se les reconozca legalmente su identidad como mujer. Hasta hace unos meses el proceso demoraba bastante (como lo fue su caso) sin embargo ya se han concretado al menos otras 5 chicas que han obtenido su identidad de género legalmente. Eva tenía muy claro el objetivo y bien pudo haber hecho el trámite en lugares donde ya está legislado, sin embargo decidió que debía ser en la tierra que la vio nacer y ahí está el resultado.

Eso es lo que deberíamos conmemorar éste 17 de Mayo, las cosas buenas, las cosas que nos hacen ser una comunidad fuerte, una comunidad que no deja de luchar. Y también hacer frente a la creciente bifobia, la homofobia, la lesbofobia y la transfobia de nuestro estado, sabemos que es algo complicado más no imposible. No somos minoría, somos muchos y juntos como comunidad podemos lograr más que eso. Hace un tiempo en algún lugar leí el siguiente texto:

“No hay motivo que justifique la violencia. No existe razón que nos permita dañar a nuestros semejantes. Es momento de dar paso a la comprensión. Es momento de cesar los juicios. Abracemos la igualdad y recordemos que todo se trata del amor”

(somoscultura.mx).

Y coincido con ello, es por demás sabido que como humanos lo “desconocido” o lo “fuera de lo normal” nos cause conflicto y que muchas veces no es un rechazo nato, es en su mayoría un rechazo infundado por el núcleo familiar, e incluso mucho tiene que ver la religión o secta a la que el individuo pertenece. Lo importante es tomar al toro por los cuernos y vivir, bien dicen “vive y deja vivir”, no es necesario salir a las calles con temor a ser lastimados, a ser señalados.

Si tu mí querido lector eres heterosexual o defiendes alguna otra de las diversas orientaciones sexuales, ponte un momento en los zapatos de tu amigx, de tu hermanx, de tu compañerx, de aquella persona LGBTTTIQ+ que esté cerca de ti; piensa ¿Cómo te sentirías tú si te sacan de algún restaurante solo por besar a tu pareja o tomarla de la mano? ¿Qué sentirías tú si vas caminando por la calle con tu mejor amigx charlando y riendo sanamente y de pronto un niño de 10 años les grita “put..”? ¿Qué sentirías si tus papás se enteran que te atrae el sexo opuesto? ¿Qué sentirías si tu familia te rechaza sólo porque prefieres leer que ver la televisión con ellos? ¿Qué sentirías que te rechacen por estar enfermo de gripe? ¿Qué sentirías si tus amigos y conocidos te hostigan con preguntas incómodas en plano sexual?… Son ejemplos tontos, lo sé y quizá en alguna de ellas responderás “Me valdría mad%$” o “No, pues si sería gacho.”, es algo sencillo el tema que te planteo, y eso mismo que sentiste o lo mismo que quizá respondiste, es igual a lo que un LGBTTTIQ+ siente cada que es rechazado, o sea “¿Por qué? Si lo único que hago es vivir y amar a alguien, igual que tú, igual que tus padres, igual que el mundo entero”.

“Nadie es más que tú para que venga a pisotearte y mucho menos evadir tus derechos que como ciudadano te corresponden”

Fernando Terán

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